Nos comunicamos sin importar el idioma que hablemos

18 de agosto de 2010

Nuevamente dándome una vuelta por el “éter”, observando los primeros pasos de mis trabajos en el maravilloso mundo del internet.


He estado unos días alejada porque Isamar, mi hija, estuvo un poco pachucha y entre médicos, estudios y cuidados se me pasaron las horas. Por suerte ya esta mucho mejor.

Cambiando de tema les cuento que he visitado varios blog y me he llevado una gran impresión, cuantos y cuan hermosos trabajos realizan personas tan diferentes y tan iguales a mí.

Continuando con el reciclaje les muestro una jarra que me regalo mi abuela Celia, ella la tenía para regar las plantas, a pesar de estar rodeada de hermosas flores y frondosos helechos se veía opaca y triste; mi cometido fue darle tanto color como el que tenía derredor…creo que lo logré.



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